La Pagoda, la tercera generación de la restauración china toma el relevo

Eva Chen pertenece a la tercera generación de una familia hostelera china que representa la evolución vivida por este segmento hostelero desde el ‘chino de barrio’, al del restaurante panasiático del Grupo Tao, hasta el momento actual de un modelo más ‘casual’ de fusión entre oriente y occidente.

Javier Mesa

Eva Chen, tercera generación de empresarios de origen chino, en su restaurante La Pagoda. Foto: © Javier Mesa / Restauración News

Eva Chen, tercera generación de empresarios de origen chino, en su restaurante La Pagoda. Foto: © Javier Mesa / Restauración News

La familia Chen llegó a nuestro país en la primera ola de la emigración china en los años 70 y puso la semilla de un modelo de restauración que posteriormente se ha conocido como ‘el chino de barrio’. Eva Chen, nacida en España y nieta de ese pionero, explica la evolución de su saga hostelera: “Mi abuelo no era cocinero pero al llegar a España trabajó en un par de locales de cocina de Taiwán y de Hong Kong. Aprendió el oficio y abrió un restaurante en la calle Félix Boix (Madrid), el primer Gran Muralla de España, con una oferta de comida de inspiración china que luego se convirtió en cadena y cuya carta y nombre fueron prestados a todos los parientes y compatriotas a los que mi abuelo decidió ayudar ”.

La siguiente generación, la de los padres de Eva, que llegaron a España con 15 y 20 años, apostó por renovar este concepto en la década pasada a través del Grupo Tao, un grupo de restaurantes asiáticos (llegaron a sumar once) que ofrecían diferentes especialidades de las cocinas de ese continente en un ambiente más elegante y con una cocina que elevaba su calidad. “España es un país con tanta oferta gastronómica que ésta evoluciona rápidamente y cada cinco años hay que ir adaptándose a lo que demandan los clientes. Tao llegó en una época en la que mi familia decidió expandirse y abarcar el interés creciente del público español por propuestas asiáticas diferentes. Era el momento en el que el sushi era lo más, pero ahora Madrid está plagado de locales que ofrecen comida japonesa”, explica Eva.

La Pagoda, un local de fusión asiática e internacional con un ambiente informal.

La Pagoda, un local de fusión asiática e internacional con un ambiente informal.

Es decir, era el momento de un nuevo cambio a cargo de la siguiente generación, la de Eva. Nacida y criada en España, la responsable de dar un nuevo giro a los dos locales del antiguo grupo estudió Administración y Dirección de Empresas en Estados Unidos, volvió a España y tras trabajar cuatro años en Repsol, se decidió a recoger el testigo de la pasión gastronómica familiar. Fruto del nuevo rumbo son: La Pagoda, ubicado en el mismo local donde se abriera décadas atrás el Gran Muralla, y Duck & Sushi, en Sor Ángela de la Cruz.

“Nuestra idea consiste en intentar mantener la esencia de Tao en cuanto a diversidad gastronómica, sin centrarnos en un solo país asiático sino en sus best sellers, para luego darles una vuelta. En lugar de tener el toque más exclusivo de Tao, aportamos cierta fusión con otras cocinas, especialmente la mediterránea, con el objetivo de  fomentar el tapeo y que la gente pruebe de todo un poco sin necesidad de pedir un menú de tres platos. Una oferta variada y apta para todo el mundo, con precios más ajustados. Nos adaptamos a lo que nos piden los clientes”, explica Eva.

Una de esas crecientes demandas es la de ofrecer una ambiente informal, sin el corsé de las cartas y los tradicionales menús, a través de lo que en La Pagoda han decidido llamar “eatery and bar”. Tanto la decoración más luminosa y el ambiente más relajado, como la carta del restaurante (20/25 €) tratan de ofrecer una superposición de cocinas asiáticas (china, japonesa, tailandesa o coreana) a las que se aporta un toque español a través de especialidades como Niguiris de ibérico con pico de gallo, Cazuelita de rabo de toro con fideos udon, Green thai curry, Harumakis de langostinos, Falsos huevos rotos con atún o Tacos koreanos. Asimismo, la ubicación de una llamativa barra a la entrada del local ya explica al comensal que no está entrando en el típico restaurante asiático, sino a un moderno espacio donde es posible comer o tomar algo fuera de horas, sin necesidad de pedir tres platos.

En el caso de Duck & Sushi (25 €), situado en una zona de negocios como la de Cuzco, la principal diferencia procede de la decoración con un toque más elegante y la disposición de sus tres espacios: una terraza retranqueada, un amplio comedor y otro más cálido e íntimo. “La oferta gastronómica es muy similar, aunque dotando de mayor protagonismo al sushi y los platos elaborados con pato”, aclara Eva.

Sobre el futuro de los viejos ‘chinos de barrio’, esta nueva hostelera lo tiene claro: “No van a desaparecer. Hay mucha gente en este país que conoció la comida china a través de este formato de restaurante y paradójicamente, aunque era una gastronomía adaptada a gustos europeos, para ellos es lo auténticamente chino. Quizás habrá menos establecimientos, pero seguirán existiendo”.

Duck & Sushi es la segunda propuesta de Eva Chen, con un ambiente más sofisticado.

Duck & Sushi es la segunda propuesta de Eva Chen, con un ambiente más sofisticado.

Suscripción boletín

Formulario de suscripción al boletín diario.