Un 38% de consumidores compagina cerveza artesana y convencional

La cerveza sigue siendo un año más el motor del consumo en la hostelería española.

La proliferación de cervezas artesanas ha permitido atraer a la categoría cervecera a un público que hasta ahora no era consumidor habitual de esta bebida, según revela un informe realizado por Punto de Fuga para La Sagra.

Para el 69% de los encuestados el sabor es la principal motivación a la hora de elegir una cerveza artesanal, seguida de la calidad (49%) y la naturalidad (43%). Cualidades como la pequeña producción (35%) o los vínculos locales (26%) han dejado de tener peso y ya no son un factor tan decisivo como hace unos años.

Debido a sus propiedades organolépticas, más complejas, a sus distintos estilos y a su intensidad, la cerveza artesanal ha conseguido acercarse a un target más adulto. La proporción de consumidores craft entre los habituales de la cerveza convencional alcanza el 38%, representando un 15% en el total de la población. Un consumidor que se concentra en el segmento de entre los 25 y los 44 años (62%), una tendencia que también se refleja en la tipología de consumo, mucho más pausada, asociada a la degustación, a momentos de calidad entre amigos y a una forma de beber más madura.

Preguntados por la frase con la que se sentían más identificados, los participantes aseguraron: “tomo artesanal en los mismos momentos que la cerveza común” (65%); “me gusta beberla en casa, de relax” (65%); “busco establecimientos donde la sirvan” (56%); “la tienen en los locales a los que voy” (53%); “es mi elección en ocasiones especiales” (43%); “sólo la tomo al principio” (34%); “suelo tomarla para acompañar la comida” (26%).

Radiografía del consumidor

Inquieto intelectualmente, viajero, sociable pero intimista y amante del ocio de día, así es la radiografía del consumidor craft, según el estudio mayoritariamente masculino (59%), aunque con un alto porcentaje femenino (el 41%).  Las mujeres han descubierto la cerveza artesanal más tarde, pero entran con más intensidad, atraídas por la variedad, el descubrimiento y los nuevos estilos: el 31% de las mujeres encuestadas declara tomar este tipo de cerveza al menos una vez a la semana, frente al 19% de los hombres.

Por edades, también se distinguen dos perfiles principales; aquellos que se inician en el mundo craft y que eligen la cerveza artesanal como un plan alternativo (25-34 años), y los que deciden que es una bebida que encaja más con su momento vital y con la calidad que buscan (35-44 años).

Además, el análisis destaca 4 fases que caracterizan al consumidor: una primera enfocada al redescubrimiento de la cerveza a través de la artesanal, que en algunos casos se inicia en un marco de viajes internacionales donde probar este producto se convierte en una forma de turismo, y en la mayoría comienza desde el magnetismo de lo artesano, donde prima el consumo en grupo y en bares, y el atractivo por lo local y la pequeña producción; una segunda de exploración en la que ya aparece un nuevo driver basado en el aprendizaje y en la prueba de nuevos sabores, y donde la elección comienza a ser individual y en el hogar; una tercera (“craft convencido”) donde el consumidor, ya atrapado por la categoría, sabe de estilos, tiene favoritos e incluso empieza a prescindir de la cervecera convencional; y una cuarta, “craft master”, en la que la bebida se convierte en un hobbie y en una forma de vida: como prescriptor acude a ferias, visita fábricas, elige distintos estilos en un mismo día y le atraen nuevas recetas. El sabor y la experimentación acompañan al consumidor a lo largo de todo su viaje.

Por volumen, tres cuartas partes de la cerveza artesanal se bebe durante el fin de semana y seis de cada diez fuera del hogar, y aunque el momento cena-precena es el favorito a lo largo de la semana, de viernes a domingo emergen más ocasiones craft a lo largo del día (hasta un 45% de los consumidores la eligen, por ejemplo, como mejor opción a mediodía).

El auge de la cerveza artesanal ha provocado una auténtica revolución en el negocio de la restauración, y aunque principalmente se consume en bares y cervecerías (lugar nombrado por más del 60%), los locales y restaurantes modernos representan una nueva alternativa hasta para un 50%, seguido de los restaurantes (31%), las tiendas especializadas (28%) o los pubs (21%).