Tasty Poke Bar, el plato de moda se consolida en franquicia

Jaime Farto, confundador de Tasty Poke Bar. Foto: © Javier Mesa / Restauración News

Jaime Farto, confundador de Tasty Poke Bar. Foto: © Javier Mesa / Restauración News

La cadena madrileña pionera en franquiciar un modelo de restaurante especializado en el plato hawaiano de moda logra en menos de un año crecer con dos unidades propias y tres franquiciadas.

Javier Mesa

El plato estrella del año 2018 está siendo, definitivamente, el poke bowl, tanto en cadenas como en restaurantes independientes. Buen ejemplo del tirón de este plato de origen hawaiano y sencilla receta es el nacimiento de varias enseñas especializadas en Madrid.

Tasty Poke Bar es una de estas jóvenes cadenas que en menos de un año han logrado abrir cinco establecimientos, algunos de ellos bajo la fórmula de franquicia. Sus creadores, el abogado Jaime Farto y el odontólogo David Salvador, dos apasionados del deporte y la salud, pusieron manos a la obra a finales de 2017 tras haber conocido el plato en Estados Unidos y enamorarse del concepto.

“Llevábamos un tiempo queriendo emprender, en busca de una idea buena, y aunque nos dio un poco de  miedo entrar en hostelería pura por nuestra falta de experiencia decidimos tirarnos a la piscina con este proyecto. Por nuestra alta experiencia en marketing a nivel usuario, por formar parte de una generación muy apegada a las marcas y las redes, sí teníamos muy claro lo que demanda el público joven que, en general, son los responsables de que arranquen las tendencias”, explica Jaime Farto.

Entre los dos, y con el apoyo como socia de Gema, la hermana de David, empezaron a trabajar para darle forma a la marca, desarrollarla y crear una infraestructura interna que dio como resultado la apertura a finales del año pasado de un primer restaurante de reducidas dimensiones en el número 119 de la calle San Bernardo. “Es una ubicación que, a pesar de estar en una zona con mucho tráfico de público, no estaba de paso. Recurrimos a estrategias de marketing con influencers y vimos que al poco tiempo empezaba a estar de moda y la gente acudía directamente al local. Habíamos encontrado un nicho de mercado por explotar en hostelería, algo nada fácil”, recuerda Jaime.

El poke bowl es sin duda el plato de moda de 2018.

El poke bowl es sin duda el plato de moda de 2018.

La fuerte aceptación de Tasty Poke Bar llevó a sus responsables a pensar en llevar su proyecto tanta unos pasos más adelante y crecer mediante el sistema de franquicia, a pesar de que el concepto no había sido concebido para este formato. “La gente no hacía más que preguntar si éramos una franquicia o una cadena porque veían mucho branding en el restaurante; rápidamente nos dimos cuenta de que había que expandir la marca”.

El formato del negocio, a pesar de que tiene un fuerte componente para llevar, no ha querido descuidar en sus locales la doble vía del takeaway/delivery y del consumo en el propio restaurante. “La idea es no perder esencia de la rapidez de la comida para llevar y a la vez crear un sitio y ambiente agradables para que la gente pueda venir a sentarse y disfrutar. Esta dualidad nos hace ganar mucho margen de público”, reconoce Jaime Farto. De esta manera, los clientes pueden configurar en el mostrador su poke bowl para consumir en el restaurante o  llevárselo a casa o la oficina, pedirlo a través de plataformas de delivery o bien comprarlo a través de la web de la marca y recogerlo a una hora concreta en la ventanilla del establecimiento.

Aunque el público objetivo de la marca se situaba entre los 18 y los 30 años, “un target más abierto a las nuevas tendencias gastronómicas, el abanico se ha abierto mucho porque la gente le ha perdido el respeto al plato”, añade Farto.

Tasty Poke Bar de la calle Orense en Madrid.

Tasty Poke Bar de la calle Orense en Madrid.

Además de esta polivalencia y la imagen, la carta ha sido clave en el éxito del negocio, “aunque a la vez nos tiene muy esclavos”, reconoce el fundador de Tasty Poke Bar, “porque sin tener experiencia previa en cocina, la hemos desarrollado desde la innovación y la curiosidad. Creamos nuestras recetas dándoles un toque personal y profesional con unas salsas propias diseñadas junto a Coala, una empresa especializada. De cara al proceso de la expansión en franquicia y a la optimización de la operativa era algo necesario”.

El resto de la fórmula, es la que sigue la tendencia poke bowl: una base de arroz cocinado al estilo sushi, con mirin, que puede sustituirse o combinarse con quinoa o ensalada; un aporte de proteína (salmón, atún, pez mantequilla o tofu) marinado con aceite de sésamo, soja y cebollino; el remate con otros de ingredientes frescos como aguacate, piña, mango, edamame, wakame, maíz, etc.; y el punto final del aderezo con especias y las salsas propias de inspiración japonesa. “Es un plato muy novedoso y procuramos explicarlo todo muy bien a los clientes, sus orígenes, cómo diseñamos nuestras recetas, con  recomendaciones de maridajes e ingredientes, etc. Tasty Poke Bar no es un simple sitio donde comer mezclas de ensaladas, sino que todo tiene un sentido”. Un poke completo con bebida es sitúa el ticket medio de la cadena en 14 de euros.

Además de clientes, el proyecto atrajo a inversores casi de inmediato. El pasado mes de mayo firmaron en Málaga su primera franquicia en formato kiosco en una de las zonas con mayor proyección turística de la ciudad, el Paseo Muelle Uno. A esta primera experiencia siguió en junio el estreno del segundo restaurante propio de la cadena en Madrid, en un local de 130 metros cuadrados con dos plantas y terraza en la concurrida calle Orense. Y este verano, lejos de irse de vacaciones, la enseña estrenó en agosto una segunda franquicia de 100 metros cuadrados en el polígono Europolis de Las Rozas a la que siguió una tercera unidad hace unas semanas en la localidad de Pozuelo de Alarcón, con 75 metros de local y 35 de terraza.

Los objetivos de la cadena pasan por una expansión rápida, “pero sin volvernos locos. Buscaremos zonas estratégicas y pondremos mucho énfasis  en el perfil del franquiciado, donde buscamos tanto gente joven y emprendedora como inversores con experiencia, pero sobre todo que le pongan ganas, porque una de las claves del éxito del negocio ha sido el trato al público, tal y como demuestran las reseñas que nos hacen, donde además del producto ponen muy bien el ambiente y el trato recibido. Aquí, el que entra feliz sale feliz”.

El diseño de marca de Tasty Poke Bar ha sido también obra de los dos fundadores Jaime Farto y David Salvador.

El diseño de marca de Tasty Poke Bar ha sido también obra de los dos fundadores Jaime Farto y David Salvador.