Taramara adapta su oferta al tapeo en barra

La carta de la barra de Taramara adapta el tapeo castillo a la fusión con las cocinas asiática y latinoamericana.

La carta de la barra de Taramara adapta el tapeo castillo a la fusión con las cocinas asiática y latinoamericana.

Sergio y Roberto Hernández, los chefs responsables de Latasia y Taramara han ampliado la propuesta de su segundo local con una carta de tapas en la que recogen algunos de los básicos del picoteo nacional son sutiles toques de fusión asiática y latinoamericana.

Los hermanos han renovado esta temporada la barra de Taramara, situada en la entrada del local y flanqueada por cómodas mesas altas y taburetes, con una carta de tapas y raciones en la que parten de recetas típicamente españolas y les dan la vuelta para sorprender al público más viajado.

Por ejemplo, en su versión de las patatas bravas, utilizan yuca y chiles mexicanos para dar el toque picante a la salsa, mientras que en la ensaladilla rusa añaden camarón japonés y mayonesa japonesa (elaborada con mirin, soja y vinagre de arroz) a una base de patata, cebolla y bonito en escabeche casero.

En homenaje al típico pepito de ternera, ofrecen un sanguchón peruano de ternera con aguacate, cebolla encurtida en lima y mayonesa de ají amarillo, y la bomba barcelonesa (un clásico en la Ciudad Condal) la preparan con un relleno de causa limeña y cochinita pibil.

Entre otras propuestas, la carta incluye también un mejillón tigre con concha comestible, unos soldaditos de Pavía a la manera madrileña, unas empanadillas de ají de gallina (peruano) y masa de maíz (típica de Colombia) y un taco mexicano relleno de guiso de morcillo.

La nueva carta de barra permite disfrutar de una manera rápida e informal y a cualquier hora del día de la cocina de Taramara, ya que está disponible en horario ininterrumpido desde las 13:00 h. hasta el cierre del local (24.00 h. de martes a jueves, 1.00 h. los viernes, sábados y vísperas de festivos y 16:30 h. los domingos y festivos).

El picoteo puede acompañarse de una surtida oferta de vinos por copas (en la que están representadas las principales denominaciones de origen, con especial atención a Rioja y Ribera del Duero y a los más especiales vinos de Pago y de la Tierra), así como de una carta de coctelería. Una carta muy enfocada a sabores potentes, exóticos y picantes y entre la que se pueden encontrar Mojitos (tradicional y de fresa), Caipirinhas (de lima, de fruta de la pasión o de ambas), cócteles con pisco (Pisco Sour y Chilchano), Margaritas (clásica y de maracuyá), Bloody Mary o  Bramble (ginebra, zumo de limón y licor de cassis), así como alguna propuesta sin alcohol.