El quinto local de Grupo Bar Galleta es una casa de comidas

Casa Galleta es la nueva apuesta por una casa de comidas de Grupo Bar Galleta..

Casa Galleta es la nueva apuesta por una casa de comidas de Grupo Bar Galleta..

Casa Galleta es la nueva apuesta gastronómica de Carlos Moreno Fontaneda, empresario madrileño y miembro de la conocida familia galletera, tras el éxito de Bar Galleta, El Perro y La Galleta, Raro Rare y El Canadiense.

El grupo hostelero Bar Galleta inaugura su quinto restaurante en Madrid, en el número 12 de la calle Castelló. El enclave perfecto para un restaurante que busca devolver la cocina tradicional española al panorama culinario.

La propuesta gastronómica de Casa Galleta combina los clásicos del Bar Galleta como las berenjenas rebozadas en galleta, los chipirones con arroz negro y la carrillera de ternera, con nuevas y más tradicionales incorporaciones como la tortilla de patata, las cocochas de bacalao y la morcilla con crema de queso de cabra, entre otros. Casa Galleta apuesta por una carta viva con platos de temporada y sigue la tradición española ofreciendo medias raciones para picotear algo antes o después de un paseo por El Retiro.

Los postres caseros, todos con galletas Fontaneda, van desde los clásicos como la tarta de mamá de galleta y chocolate a nuevas propuestas como el tatín de manzana o la leche frita con helado de leche merengada y crujiente de galleta.

Casa Galleta, situado en un edificio clásico del siglo XIX en la calle Castelló y a escasos metros del Retiro, emula una casa de pueblo decorada con multitud de objetos.  Desde las cabezas de esparto de Javier Sanchez Medina, cerámicas verdes de Úbeda, platos pintados de Toledo, o las colecciones de objetos variopintos del tío Ángel y el tío Carlos que decoran las paredes y estanterías del restaurante; radios, gramófonos, abarcas cántabras y cámaras de fotos.

En Casa Galleta, al igual que en sus “hermanos mayores”, se ha cuidado mucho la iluminación. Durante el día, los clientes pueden disfrutar de la luz que entra a través de sus grandes ventanales. Por la noche, el restaurante se tiñe de una luz de un tono dorado que crea la atmósfera perfecta para una cena romántica o una celebración íntima con amigos.