Sobre la importancia de las terrazas en Madrid

Pablo Gómez de la Vega, Director Adjunto de Agencia Retail de Catella.

Pablo Gómez de la Vega, Director Adjunto de Agencia Retail de Catella.

Desde que me dedico al sector retail he podido comprobar cómo las terrazas han ido ocupando una parte esencial de la hostelería y la restauración en Madrid. La aprobación en 2010 de la Ley Antitabaco supuso un antes y un después. Con la entrada en vigor de la nueva ley en 2011, en plena crisis económica, los empresarios tuvieron que ingeniárselas para atraer a gran parte del público que en un principio se perdió con la citada normativa.

Desde entonces el crecimiento ha sido exponencial. En la época de Alberto Ruiz-Gallardón Madrid tenía unas 1.500 terrazas, a día de hoy la ciudad cuenta con casi 4.500. Las dos últimas administraciones de Madrid (antes que la actual) fomentaron este modelo de consumo, un hecho que resultó positivo tanto para los empresarios, que vieron cómo sus ingresos aumentaban, como para los madrileños que, gracias a las terrazas, pudieron disfrutar de muchos más espacios de ocio en la ciudad. Por no hablar de los miles de empleos que se generaron; y que aún hoy en día se siguen generando.

Esta tendencia sigue vigente hoy con la actual alcaldesa Manuela Carmena. Aunque en los últimos tiempos hemos asistido al cierre de algunas terrazas y existe cierto temor en el sector hostelero, creo que  la nueva “Ordenanza reguladora de terrazas y quioscos de hostelería y restauración”, pendiente de aprobación, no debería convertirse en una rémora para el sector. O por lo menos eso es lo que espero. Con esta nueva ordenanza, con sus claros parámetros técnicos, lo que intuyo que se busca es una regulación del sector para que todos los empresarios compitan en igualdad de condiciones (aforo, horario, etc), se eviten los abusos y los madrileños puedan seguir disfrutando de las terrazas en condiciones razonables. Aun así, es preciso que se apruebe y funcione durante un tiempo para que podamos hacernos una idea aproximada de las consecuencias reales de su aplicación.

Todo ello, por supuesto, teniendo en cuenta que, aunque los ciudadanos tienen derecho al ocio, los vecinos de Madrid también tienen derecho al descanso. En este evidente conflicto es fundamental que, como ha sucedido otras veces en Madrid, se lleguen a acuerdos y se tenga en cuenta a todas las partes implicadas para alcanzar un consenso equilibrado que satisfaga a todos y perjudique lo menos posible.

Otro aspecto fundamental es el turismo. Madrid recibió 9 millones de visitas en el año 2017 entre turistas nacionales y extranjeros. Con este nivel de llegada, es evidente que Madrid ha tenido que adaptarse a la demanda de aquellos que nos eligen como destino. Nuestra climatología excepcional, además, supone una ventaja frente a otras ciudades europeas. Teniendo en cuenta la importancia que la industria del turismo tiene para nuestro PIB es importante no poner excesivas trabas a un elemento diferenciador, el de las terrazas, que en mi opinión reporta tantos beneficios a la economía de la ciudad.

En definitiva, las terrazas de Madrid forman parte de nuestra esencia. Dan vida a la ciudad y eso la hace aún más atrayente tanto para los que vivimos aquí como para los que nos visitan. Teniendo siempre en cuenta el factor indispensable de respeto a los demás que debe condicionar no sólo este aspecto, sino todos los de la vida, creo que es necesario seguir fomentando responsablemente este modelo negocio en Madrid.

Pablo Gómez de la Vega
Director Adjunto de Agencia Retail de Catella