Elia Felices se hace cargo del interiorismo del restaurante Viu

La interiorista Elia Felices ha sido la encargada de transformar una antigua finca catalogada en la ciudad de Terrassa, en el restaurante Viu.

Para diseñar todo con un mismo lenguaje se ha inspirado en el nombre del restaurante, que en catalán significa Vivo. Por este motivo se han elegido como protagonistas esenciales, en el discurso visual, la presencia de vegetación y madera.

El edificio, de dos plantas, cuenta con una zona de cafetería y bar en el acceso, salones en el mismo nivel con una terraza interior y una exterior que da a la avenida principal, y una habitación de juegos. En la primera planta se alojan los salones privados para eventos.

En la zona del bar el color negro, junto a los materiales nobles, aporta elegancia al espacio haciéndose visible desde distintos detalles y piezas como las luminarias, los taburetes o las repisas en negro que se encargan de sostener la vegetación.

Se ha empleado el tono taupe de Valentine sobre paredes y carpinterías en distintas intensidades combinándose con grandes murales de la firma Coordonné ilustrados con hojas de palmera. Esta idea se refuerza con la cuantiosa vegetación de distintas especies que rodea los comedores y que aportan ese aspecto vivaz que se busca para el restaurante.

Entendiendo la importancia de dar visibilidad de la cafetería-bar a los viandantes, desde el exterior se entrevé el colorido de un mural con piezas inspirado en un fantasioso jardín. Sobre una pared curva el paso se hace agradable con amplios escalones que nos invitan a entrar a la cafetería.

El mural está realizado con platos de La Cartuja de Sevilla que figuran ser la corola de las flores, distribuidos a diferentes alturas y distancias, acompañados de un entramado de piezas en 3D que generan distintos planos volumétricos y geometrías, configurando una composición visualmente armónica.