El sector de la alimentación apuesta por el Big Data

La industria de la alimentación y las bebidas confía en el “Big Data” como herramienta para anticiparse a la demanda, ya que los consumidores nuestro producto dejan a diario un rastro digital con el uso de sus móviles, correos electrónicos o su navegación por internet. Estos datos poseen un valor innegable para la toma de decisiones en las empresas, y se convierten en algo imprescindible a la hora de reducir costes, optimizar procesos y descubrir nuevas oportunidades de negocio.

Ésta es una de las reflexiones surgidas el pasado lunes durante la jornada “Big Data: Desarrollo de nuevos productos en la fábrica de la realidad”, donde el presidente de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), Pedro Astals, destacó el esfuerzo que la industria hace para invertir en innovación para mejorar sus productos y adaptarse a las nuevas necesidades de los consumidores. “A medida que aumente la capacidad de recoger grandes cantidades de datos de los integrantes de la cadena de valor, se podrá analizar y pronosticar la demanda de productos alimentarios con atributos individuales”, afirmaba Astals.

El presidente de FIAB también recordó que lo principal es “poner por delante las necesidades de los consumidores” refiriéndose a estos como “los que tenemos más cerca y los que están más allá de nuestras fronteras”, refiriéndose a otro de los grandes retos del sector, la internacionalización.

En la jornada, también intervino el director de Estrategias y Alianzas de Telvent Global Services, Francisco Jiménez, que habló del nuevo modelo de consumidor al que se enfrentan las empresas de alimentación. “Ahora existe un nuevo modelo de consumidor, el any, que quiere consumir en el momento y en poco tiempo, es decir, anywhere y anytime” explicaba Jiménez.

Por su parte, el director de Planificación de Negocio y Business Intelligence de Telefónica, Pablo Ledesma, ha querido resaltar que el Big Data ya está siendo explotado por muchas empresas, y ahora es el turno del sector alimentario. Para Ledesma, “los datos por sí mismos no valen nada, lo que vale es lo que hagas con ellos. Se trata de descubrir qué está pasando y por qué”.