Un intenso recorrido en Tuk Tuk por los sabores del sudeste asiático

La propuesta de comida callejera del sureste asiático, cocinada al momento con producto fresco y en un ambiente muy desenfadado de Tuk Tuk ha logrado afianzarse en Madrid en poco más de dos años de recorrido. Si 2016 fue el año de su profesionalización, el 2017 será el de su lanzamiento como cadena franquiciadora.

Javier Mesa

Rick Newby, socio fundador y responsable gastronómico de Tuk Tuk junto a Pedro Jiménez, jefe de Operaciones. © Javier Mesa / Restauración News

Rick Newby, socio fundador y responsable gastronómico de Tuk Tuk junto a Pedro Jiménez, jefe de Operaciones. © Javier Mesa / Restauración News

Esto son un inglés y un belga que se encuentran a un español… No es el comienzo de un chiste, sino  el arranque de la historia de Tuk Tuk Asian Street Food, un proyecto de hostelería que nació en un pequeño local de la calle Cardenal Cisneros (Madrid) a finales de 2014 y que en la actualidad dispone de oficina y cocina central, cinco locales operativos en la capital  (puesto en el Mercado de Vallehermoso incluido), además de un foodtruck.

El nombre de esta cadena no podría ser más intencionado. El Tuk Tuk es el vehículo más icónico de la cultura callejera de los diferentes países del sudeste asiático donde residió su principal impulsor, Rick Newby. “Soy inglés de nacimiento pero crecí en Hong Kong y mi madrastra es filipina. He vivido en países de Asia como Tailandia, China, Indonesia, Filipinas, Singapur o India… he pasado 12 años de mi vida en el sureste asiático donde he trabajado como músico y actor, normalmente haciendo de malo en las películas, alguna de Jackie Chan”.

Al recalar en España Rick, un apasionado de la comida callejera asiática, se topó de bruces con unos restaurantes que ofrecían esa versión artificial de la cocina china de sabores domesticados y  europeizados. “Me resultaba confuso encontrar siempre el mismo sabor de algo que no existe en China y en un estilo formal que en Asia nadie usa para comer a diario. Por eso pensé en crear un restaurante donde encontrar esa comida verdadera, ese comfort food de diferentes países donde he vivido y que tienen una historia detrás de cada plato”.

Es en esta fase de la historia donde aparece su socio el empresario de origen belga Olivier Blomme, quien aportó financiación y experiencia en el mundo de los negocios, además de conocimientos de la cultura asiática fruto de su propia experiencia. “Si tienes un buen restaurante pero un mal negocio, nada funciona. Uno era la mano derecha y el otro, la izquierda”, resume Rick.

Nasi Goreng y Malay Curry Laksa de Tuk Tuk.

Nasi Goreng y Malay Curry Laksa de Tuk Tuk.

La pasión de ambos dio como resultado un pequeño local del barrio de Chamberí que pronto se dio a conocer entre la creciente legión de seguidores del street food madrileño por los sabores de sus platos y las historias detrás de las recetas de Rick. “Cada uno de ellos corresponde a un momento de mi vida y a una vivencia concreta. Por ejemplo, el Chungking Express surge porque yo vivía en un edificio llamado Chungking Mansions de Hong Kong, en cuya planta baja había un viejo con un wok, sin camiseta y con una gran cadena de oro al cuello, de aspecto mafioso con un cigarrillo en los labios, que siempre tenía una radio encendida para escuchar las carreras de caballos y sólo preparaba un plato: ternera en salsa de ostra que ponía en un bol y valía 30 Hong Kong dollars, como 3 euros. El Gai Pad Grapao Kai Dao, es un recuerdo de cuando vivía en Bangkok (Tailandia). Cuando terminábamos de tocar con la banda de música a las 2 de la madrugada solíamos ir a los callejones de detrás del local a casa de una señora vieja que tenía una hija muy guapa y agradable que solo preparaba este salteado de pollo picante”.

De esta manera se desgranan en el menú de Tuk Tuk las recetas más representativas de diferentes países y algunas creadas para ese público que se acerca por primera vez a estos sabores como el “No lo se”: Noodles inspirados en Bangkok con ternera, leche de coco, curry, azúcar de palma, cúrcuma, chilis, cilantro y cacahuetes.

Con los menús rodados y tras la apertura del tercer local, a Tuk Tuk le faltaba una tercera pata, la del español. En este caso, de Burgos y procedente del sector de la fabricación de explosivos, Pedro Jiménez, un ingeniero de minas que pasó a ser jefe de Operaciones y que el año pasado afrontó el reto de dotar a la marca de una estructura profesionalizada. Fruto de esta gestión de operaciones, surgieron en 2016 iniciativas como la inauguración de una cocina central que diera servicio al creciente volumen de negocio derivado de los envíos a domicilio de los restaurantes y para “la producción industrializada de la línea de salsas propias lanzadas por la marca Tuk Tuk, tanto para uso estandarizado en los locales, como de cara a su venta al público en los restaurantes o incluso en superficies comerciales más adelante”, señala Pedro.

Los locales de Tuk Tuk presentan un ambiente callejero y desenfadado.

Los locales de Tuk Tuk presentan un ambiente callejero y desenfadado.

El año pasado “trabajamos en crear un modelo que replicara el funcionamiento probado del concepto Tuk Tuk y a finales de 2016 nos lanzamos a la expansión en franquicia con la idea de crecer fuera de la M-30 con franquiciados en zonas como San Sebastián de los Reyes, Coslada, Aranjuez o centros comerciales, porque aunque la idea inicial se centraba en locales a pie de calle, nos hemos dado cuenta de que en tenemos grandes posibilidades y propuestas en estas superficies”.

La expansión del modelo no les preocupa desde el punto de vista culinario, ya que, como recuerda Rick “la comida asiática no es complicada, es rápida de preparar. La gente piensa que es complicada por no estar familiarizado con ella, pero cuando la entiendes puedes preparar cualquier plato en 90 segundos. Y eso que lo cocinamos todo fresco, no preparamos nada de antemano salvo las 28 salsas cuya producción hemos centralizado para ser ágiles y dar un sabor unificado. También es verdad que la gente que empezó a trabajar con nosotros desde el primer momento sigue aquí y eso ayuda a formar equipo”.

En la verdadera cocina callejera de Asia, “todo cuestión de colores brillantes y sabores fuertes. Si algo es picante, lo es; si es salado, lo es; y si es dulce, lo es de verdad. En Tuk Tuk tratamos de mantenernos lo más cerca posible del sabor y la experiencia asiática original”, concluye Rick.

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