Delic Experience, primera sidrería de alta cocina en Madrid

Pulpo A'rella de la seidrería A Cañada Delic Experience.

Pulpo A’rella de la seidrería A Cañada Delic Experience.

La primera sidrería de alta cocina de Madrid ha abierto sus puertas en el barrio de Embajadores en Madrid gracias a la evolución de A Cañada hacia Delic Experience.

Nacida en 1890 como casa de comidas en una aldea del valle orensano de Valdeorras en 1890 y llegada a Madrid en la década de los 60, la nueva propuesta gourmet de A Cañada DELIC Experience se asienta sobre el pilar de su gastronomía de la cornisa cantábrica con una gran relación calidad precio.

Su gerente y chef vasco César Román ha decidido traspasar el formato de sidrería y restaurante y convertir el local en una experiencia para el cliente más allá de la gastronomía gracias a una carta con actitud.

Además de los platos que ya le habían dado fama al local (pulpo, cachopos, fabadas, etc), su responsable ha añadido propuestas actualizadas como la olla ferroviaria de alubias rojas, habitas finas salteadas con cecina de angus y pasas de Corinto o el pisto navarro con jamón de pato y escarcha de queso Idiazábal, entre otros.

A la carta se añaden experiencias de diferentes precios como la Experiencia Delic; Ruta de los Sabores, con diferente platos de la cornisa cantábirca; Experiencia Astur; El hamburguesote del chavalote,1 kg de carne de buey vasco, lechuga, tomate, cebolla morada, beicon, piquillos, queso cheddar, cebolla caramelizada y huevo frito; así como el Cachopo Experience, una idea basada en su afamada variedad de 15 cachopos, en la que 12 comensales se deben a enfrentar a 12 de sus variedades.

Otras de las dos nuevas apuestas de la casa son el Pulpo A’Rella, cocinado según la tradición de las aldeas lucenses, en la que tras un primer golpe de cocción en su mismo jugo, se acaba de cocinar en un gran plato reflectante, se baña en aceite de oliva virgen, ajo laminado, pimentón y pimienta roja de Cayena; y la sidra de la casa La Penúltima, elaborada exclusivamente con manzanas de la cuenca minera asturiana. Asimismo, la experiencia se completa con la carta de vinos elaborada por el prestigioso enólogo Jesús Flores.

El local también ha sido totalmente reformado en dos espacios con diferentes ambientes. El primero, además de barra y comedor, también integra un área de pinchos vascos con taburetes y mesas altas. El segundo espacio es un restaurante con terraza abierta y jardines verticales naturales. Apta para fumadores, la terraza se antoja idónea para café, afterwork y coctelería, en ambiente distendido e informal. Dentro, el comedor también acoge una barra y un corner con una selección de productos gourmet del local.